Rubén M. Campos


Ángel Muñoz Fernández
1995 / 27 jul 2017 / 18:38

Nació en Guanajuato, Guanajuato, en 1876 y murió en la Ciudad de México en 1945. Poeta, narrador y folklorista. Profesor de la Preparatoria y la Normal. Fue cónsul en Milán. Investigador y conferencista del Museo Nacional. Fundador de la Revista Moderna y colaborador de El Demócrata, La Gaceta Musical, El Mundo Ilustrado, Nosotros, México, Vida Moderna, El Universal, El Centinela, etc.

 

Notas: José Juan Tablada alude a las riquezas de rima, léxico suntuoso y armonía presentes en la obra de Campos.

 



Alejandro Ortiz Bulle
2007 / 03 ago 2017 / 18:58

Nació en Guanajuato, Guanajuato, y murió en Ciudad de México. Etnomusicólogo, escritor y dramaturgo, miembro del Ateneo de la Juventud. Su libro El folklore musical de las ciudades influyó notablemente en la revaloración de la música popular. Se destacó también como narrador y como dramaturgo. Escribió argumentos de ópera y obras del teatro de masas con temas prehispánicos. Impartió cursos en la Escuela Normal Preparatoria y Normal para Maestros desde 1898. Amigo de poetas  y literatos como Luis G. Urbina, Amado Nervo y José Juan Tablada, publicó en la Revista Moderna. Fue cónsul durante dos años en Milán, Italia. Laboró como investigador y conferencista en el Museo Nacional. Es autor de varios libros de relatos, cuentos, poemas y memorias: Cuentos Mexicanos (1897), La flauta de pan (1900), El bar, la vida literaria en México 1900, Claudio Oronoz (1906), Chapultepec, su leyenda y su historia (1919), y sobre todo de su célebres estudios El folklore literario de México, El folklore y la música mexicana, El folklore musical de las ciudades y La producción literaria de los aztecas. Obra dramática: Zulema, libreto para ópera (en colaboración con Ernesto Elorduy), Tlahuicole (1925) y Quetzalcóatl (1925).



José Luis Martínez
1995 / 31 jul 2017 / 17:01

Las primeras indagaciones folklóricas fueron de Rubén M. Campos (1876-1945) quien, además de sus obras ya mencionadas, compuso tres valiosos aunque desordenados volúmenes de esta materia: El folklore y la música mexicana (1928), El folklore literario en México (1929) y El folklore musical de las ciudades (1930), que lleva, además, ocho reconstrucciones de leyendas indígenas.



José Juan Tablada
1903 / 03 ago 2017 / 11:26

Una eterna sonrisa vaga sobre su máscara criolla patinada por brisas tropicales de quién sabe qué florestas cuya savia fragante lustra el brillante colorido de los versos del poeta.

Campos debutó en las columnas de la prensa de combate, entre cuyas prosas corrosivas y violentas incrustaba crónicas pintorescas llenas de sol, con ambiente de plain-air y versos entre cuyos hemistiquios se adivinaba el latido impetuoso de una sangre urente. Un regionalismo sincero salido de lo más hondo de un temperamento, perfumaba con acres aromas nativos aquellas rimas amorosas y aquellos versos panteístas cuyo numen en indolentes éxtasis se complacía, complicando la pulpa de las frutas con las voluptuosas carnalidades.

Más tarde, Rubén, a quien predestinaba su nombre para una labor exquisita de poeta artista, dejó el campo de menestrales y felíboes y sufrió en una rápida evolución la imperiosa conquista del modernismo cuyos cánones aquilatan, depuran y enaltecen la inspiración poética, obligándola a pacientes trabajos de técnica y de documentación.  En esta etapa de su vida, Rubén ha definido su personalidad y como una plantación, arraigada en el terruño, vuelve sin cesar su faz, siguiendo al esplendoroso sol de Lutecia, en su sideral carrera, deslumbrante y fecundadora.

Las últimas poesías de Campos ostentan el corte original de una personalidad que se ha encontrado y las riquezas de rima, el léxico suntuoso, la armonía de las obras sabiamente meditadas y robustamente concebidas.

En el cuento, Rubén Campos ocupa un selecto lugar y por el talento que ahí revela, por las facultades de que alardea, se afirma como un escritor maduro ya para la novela de aliento y de trascendencia.

Manuel Ugarte, el nervioso prosista y elegantísimo poeta argentino, escribió desde París una justa notación de la personalidad de Campos que transcribimos:

 Rubén Campos, de palabra lenta y armoniosa, de tez morena y ojos vivos, con un pequeño bigote de azabache a caballo sobre los labios, es el campeón de la frase perezosa, el que ve correr la vida con desdén, de codos sobre las mesas de mármol, sonriendo a grupos de mujeres virginales que pasan muy lejos entre el humo. El galope de los versos de Rubén, nos arrebata en un vértigo monstruoso donde se confunden las tiaras, los cetros y los sombreros puntiagudos de los papas, los reyes y las damas de honor de esa brumosa Edad Media donde se refugia su espíritu.

Rubén Campos tiene para mí el encanto de la espontaneidad.

Su alma está en concordancia con su corbata Lavallière, con sus crenchas largas y con su sombrero de artista. Y en el fondo de sus palabras, cuando elogia o cuando critica, no asoma nunca esa ‘maldad de oficio’ que casi todos esgrimen, con mayor o menor fuerza, para mengua de su talento.

Completa la figura moral de Campos un detalle: es un melómano, un enamorado de la música, un discreto y delicado pianista, y es de todos los poetas y escritores artistas de la nueva generación el que ejerce con más tino, más autoridad y más talento la crítica musical.



Seudónimos:

  • R.M.C.

Catálogo de seudónimos, anagramas, iniciales y otros alias usados por escritores mexicanos y extranjeros que han publicado en México, de María del Carmen Ruiz Casañeda y Sergio Márquez Acevedo (México: Universidad Nacional Autónoma de México / Instituto de Investigaciones Bibliográficas [Instrumenta Bibliographica; 6], 2000).


 
 
Grabado: Julio Ruelas
Grabado: Julio Ruelas

Rubén M. Campos

Autor(a)

 

1876
Guanajuato, Guanajuato
1945
Ciudad de México

Obra en dominio público
Puede incluir obras con registro de perpetuidad

Derecho de autormostrar

Código Civil de 1884

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Código Civil de 1928, Título segundo


OBRA PUBLICADA


BIBLIOGRAFÍA RELACIONADA