Animal de silencios reúne la obra poética de Jaime Labastida (1939), escritor fiel a su voz lírica y airada, comprometida con la realidad y con el amor como presencia absoluta. Miembro de un grupo ahora legendario de escritores. Labastida conjuntó con Jaime Augusto Shelley, Juan Bañuelos, Óscar Oliva y Eraclio Zepeda sus poemas iniciales en un libro intitulado La espiga amotinada (1960), nombre que identificó a cinco voces distintas, pero con un solo rostro generacional.
De esta primera poesía, Jaime Labastida ha dicho Octavio Paz: “Labastida es el Lago, el depósito de agua: en su fondo se encuentran muchas cosas —quizá las que perdimos en la infancia”.
Jaime Labastida ha proseguido desde entonces hasta ahora en una vida de afinidad con las imágenes telúricas y amorosas, para con ellas dar cuenta, las más de las veces con feroz desbordamiento, de su preocupación por los temas íntimos y sociales en una rigurosa y resplandeciente elaboración de la palabra. La poesía de Labastida transita de un discurso básicamente conceptual hacia un pleno vigor estilístico. Algunos de sus poemas heredan la tradición de “Primero Sueño” y “Muerte sin fin”, no menos que de “Cementerio Marino”, de Valéry. En realidad, en la poesía de Labastida se dan cita la pasión y la inteligencia, como lo demandaba Claudel.
Como poeta, filósofo y hombre político, Jaime Labastida acepta los valores implícitos de un humanismo perdurable, sin abandonar el anhelo de poder llegar a compartir en comunión la libertad y su palabra plena.
En Animal de silencios se dan cita treinta años de ejercicio poético, labor de constancia y confirmación de haber avanzado con la voluntad de aprender cada vez más decididamente la naturaleza de la luz, no sólo como voluntad de lucidez, sino también como condición de lo habitable.
Al reunir este libro su obra poética, también confirma su vocación, en cierto modo la de todo poeta: la de partir del silencio, emoción primera para acceder al silencio, como conciencia de nuestra identidad, pues es éste quien da sentido a las palabras, y el que la palabra poética tiene el poder de revelar.
Jaime Labastida ha publicado los siguientes libros de poesía: El descenso, 1960; La feroz alegría, 1965; A la intemperie, 1970; Obsesiones con un tema obligado, 1975; De las cuatro estaciones, 1981, y Dominio de la tarde, 1991, obras que integran el presente volumen. Estudió Filosofía en la UNAM e impartió clases de esa materia en la Facultad de Filosofía y Letras de la misma universidad. Es ensayista y ejerce el periodismo cultural y político. Actualmente es director general de Siglo XXI Editores.