Enciclopedia de la Literatura en México

Revista Mexicana de Literatura

La revista cuyo primer número apareció en septiembre-octubre de 1955, incluye entre sus páginas cuentos, ensayos, poemas, fragmentos de novelas, crítica, reseñas de libros y noticias culturales. Fue fundada por Carlos Fuentes y Emmanuel Carballo para ser un medio de difusión cultural abierto a las manifestaciones literarias internacionales, como una forma de contrarrestar la entonces creciente tendencia de la cultura mexicana hacia el nacionalismo. El nombre de la revista resulta, pues, significativo en la mediada que establece una clara oposición respecto de los propósitos de la Revista de Literatura Mexicana, de Antonio Castro Leal, eminentemente nacionalista.

Poco tiempo después de su fundación, en 1958, los primeros directores de la Revista Mexicana de Literatura la abandonaron en razón de otros intereses, y la dejaron a cargo de Antonio Alatorre y Tomás Segovia quienes sustentaron la fama e importancia que la publicación  alcanzó en los siguientes años. Este cambio de directores marca la “nueva época” de la revista y trae consigo modificaciones en el comité de colaboradores, ahora integrado por Rubén Bonifaz Nuño, Rosario Castellanos, Augusto Monterroso, Ernesto Mejía Sánchez, Jorge Portilla, Emma Susana Speratti Piñero, Luis Villoro y Ramón Xirau. Antes de finalizar la década de los cincuenta, Antonio Alatorre viaja al extranjero y cede su lugar a Juan García Ponce, quien durante dos años compartirá con Tomás Segovia el cargo de director de la publicación, hasta 1962, Cuando Tomás Segovia queda como único director de la publicación y Juan García Ponce pasa a integrar un nuevo Consejo de redacción de la revista, junto con los escritores José de la Colina, Isabel Freire, Jorge Ibargüengoitia y Juan Vicente Melo. El cambio en la dirección también trae consigo el ingreso de Rita Murúa como responsable de la publicidad y de la administración. A partir de 1963 y hasta 1965, año de cierre de la publicación, Juan García Ponce ocupa el cargo de director, debido a que Tomás Segovia viaja al extranjero, pero este último continúa en la revista  como colaborador y como miembro del Consejo de redacción, al que también se le irá sumando los nombres de Jomi García Ascot, Rita Murúa, Federico Álvarez, Huberto Batis, José Emilio Pacheco y Alberto Dallal. Algunos de los escritores también formaron parte de la generación de medio Siglo y colaboraron en otras publicaciones como Cuadernos del viento, Estaciones, Universidad de México, Bellas Artes,  México en la Cultura (suplemento cultural del periódico Novedades), La cultura en México suplemento cultural de la revista Siempre!)  y La palabra y El Hombre.

La política editorial de la revista consistía en ser un medio de difusión de la literatura, tanto nacional como extranjera; esta política se mantiene durante la nueva época” y hasta el final de la revista, pero con el ingreso de Juan García Ponce y Tomás Segovia a la dirección se hace hincapié en el requisito fundamental para la publicación de los textos  en ella ya sea la calidad literaria de los materiales, ya fuera de jóvenes o de escritores o de “escritores” consagrados”. Asimismo, en general, la revista rechaza toda actitud nacionalista, chauvinista, en favor de un cosmopolitismo y un universalismo que concibe a la literatura como un placer sin fronteras ni nacionalidades. Entre sus características destaca, además de la difusión y traducción de textos de escritores extranjeros poco leídos  o incluso desconocidos para las letras mexicanas, la preocupación de sus miembros por ejercer una labor que pudo llevarse a cabo debido a que sus colaboradores no sólo eran creadores, sino también conocedores y críticos de distintos campos del quehacer cultural: artes plásticas, danza, teatro, cine y música.

Aunque en cada entrega generalmente se combinan ensayos, poesía, ficción y crítica, en algunos números (generalmente monográficos), la poesía tiene un peso mayor, como es el caso de los números dedicados a poetas y a “nuevos” escritores mexicanos, a Pavese, a Borges, el homenaje a Luis Cernuda, o las entregas sobre autores argentinos y norteamericanos. En algunos números también se trataron temas específicos, como la literatura erótica o las relaciones entre literatura y sociedad.

Durante sus inicios, la revista también tuvo secciones fijas: “El talón de Aquiles” (que sólo apareció durante la primera época”), los editores criticaban y comentaban (a veces con una cierta ironía) las novedades y las noticias literarias; en 1956 esta sección se ve acompañada por “Aguja de navegar cultos”, también dedicada a reseñas y a notas críticas, que aparecen firmadas por los respectivos colaboradores. A partir de 1957, estas dos secciones son sustituidas por “Actitudes” (que los directores integrantes del Consejo de redacción de la “nueva época” conservaron hasta los últimos números), en la cual se publicaban cartas de los colaboradores, noticias e información sobre títulos recientes (fundamentalmente literarios) , además de reseñas críticas sobre cine, artes plásticas, teatro, literatura y música; cada una de esas colaboraciones aparece firmada por su autor  (generalmente integrante del Consejo de redacción o bien se rubrica con las iniciales del responsable. En 1959 se añade también la sección “la pajarera”, de análisis y crítica textual.


MIEMBROS INTEGRANTES
Este visor fue inspirado por el que desarrolló E-Algorab en la Academia Mexicana de la Lengua.