La llamaron en su época la Undécima Musa, comparándola con Sor Juan Inés de la Cruz. Los escritores Alfonso Reyes, Salvador Novo, Xavier Villaurrutia, José Revueltas y Juan José Arreola celebraron su aparición en la poesía mexicana como la de un prodigio venido directamente del Siglo de Oro español.
Mujer de notable belleza y considerable desparpajo, fue pintada desnuda por Diego Rivera, Juan Soriano y Raúl Anguiano, entre otros, en cuadros que en su tiempo causaron conmoción y escándalo.
Guadalupe “Pita” Amor (1920-2000) fue un portentoso cataclismo en la vida mexicana de la primera mitad del siglo XX; fue también un ser sediento de amor divino que poseía, con la misma agudeza de esta sed, el temple de un maestro del verso.
Décimas a Dios y Sirviéndole a Dios de hoguera son los dos títulos contenidos en este volumen. Sus versos son, simultáneamente, ecos de eternidad y hondonadas abiertas por la ausencia divina:
Ven disfrazado de amor,
de silencio, de quietud,
de ternura, de virtud
pero aprovecha mi ardor.
A este fuego abrasador
que mi corazón llamea,
dale motivo que sea
como eterno combustible.
¡Ya vuélvete, Dios, visible!
¿Qué pierdes con que te vea?