La poesía de Margaret Randall desafía las líneas del mapa que representa fronteras entre naciones, estados o territorios. Leer un poema de Randall es flotar sin esfuerzo en una dimensión de tiempo que ya no es lineal, y donde las fronteras históricas dejan de existir. Sus poemas crean un espacio en el que las atrocidades orquestadas que repetidamente nos imponemos unos a otros en el planeta se vuleven vínculos en una narrativa dirigida a atestiguar que se transforma en canciones de tristeza gentil y contrición. Si la condena del poeta es hacer arte inspirado por aquello que se encuentra en la sombra oscura de la humanidad, y usar sólo el poder limitado del lenguaje para lograr un impacto significativo en la conciencia de los lectores, entonces Margaret Randall está condenada... y esta, su colección de poesía más reciente, es una prueba.
Otras obras de la colección (Poemas Desde el Fuego):
