Enciclopedia de la Literatura en México

Epílogo métrico



1 José Mariano Beristáin de Souza, Biblioteca hispanoamericana septentrional,  (Biblioteca del Claustro: Serie Facsimilar) México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1980, s. v.

2 Se equivoca en el título: Epílogo poético… por Epílogo métrico…



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Se trata de una extensa composición en quintillas (530 versos) sobre la vida de fray Sebastián de Aparicio, religioso franciscano. El autor es Francisco de Arrieta: “natural de la Puebla de los Ángeles; hijo del convento de San Francisco de aquella ciudad y predicador de en él”.Beristáin, Biblioteca hispanoamericana, ed. cit., s. v. Beristáin únicamente consigna esta obra, impresa en Puebla, no se sabe por quién, y sin año.Se equivoca en el título: Epílogo poético… por Epílogo métrico… Es probable que se haya impreso hacia 1768 o hacia 1789, para celebrar los decretos pontificios que menciono más adelante.

Sebastián de Aparicio nació en Gudiña, Galicia, el 20 de enero de 1502. En sus primeros años se dedicó al campo, la labranza y la doma de toros y caballos. Hacia los 30 vino a México en busca de mejores oportunidades. Llegó a Puebla en 1533, apenas dos años después de fundada la ciudad. Se convirtió entonces en un civilizador: construyó el primer arado; para que no cargaran ellos mismos, enseñó a los indígenas a domar y domesticar toros y caballos. Igualmente, se dice que fue Aparicio el diseñador y constructor de las primeras carreteras en México: la primera de Veracruz a Puebla; la segunda, de Puebla a México; la tercera, de México a Querétaro, y la cuarta, de Querétaro a Zacatecas. Llegó a amasar una importante fortuna.

Se hizo fraile cuando ya tenía más de 70 años, y durante el resto de su vida fue un hermano humilde e infatigable. Falleció en 25 de febrero de 1600. Su cuerpo fue exhumado por primera vez en junio de ese mismo año, y fue encontrado incorrupto. Dos años después pasó lo mismo. Comenzaron entonces las peticiones de los franciscanos para que se investigaran la vida y virtudes de Aparicio. El papa Clemente XIII declaró que sus virtudes fueron heroicas (2 de mayo de 1768). Más tarde Pío VI declaró su solemne beatificación (1 de mayo de 1789). Se dice que su cuerpo continua incorrupto; se venera en la capilla que lleva su nombre, en el templo de San Francisco de Puebla.



1 José Mariano Beristáin de Souza, Biblioteca hispanoamericana septentrional,  (Biblioteca del Claustro: Serie Facsimilar) México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1980, s. v.

2 Se equivoca en el título: Epílogo poético… por Epílogo métrico…



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