Las coplas indígenas de México

mostrar[Introducción]

Algunos elementos literarios de las lenguas indígenas modernas de México, tales como el paralelismo poético, son poco visibles si no se confrontan con los textos mismos. A continuación, ofrecemos una muestra de textos relevantes, que indicarán lo generalizado que ha sido el uso del paralelismo de coplas semánticas en todo el México indígena, tanto en el período clásico como en el actual.

Para indicar mejor la regionalización de las culturas tradicionales, dividimos la materia en tres áreas geográficas que subrayan su variedad temática y lingüística. Presentamos la riqueza de estas tradiciones para estimular también el interés en su valor como tesoro del patrimonio literario nacional siempre vivo.

Las regiones tratadas son: 1] la Olmeca, territorio de lenguas mayenses, zoquianas y afines, 2] la Tolteca, sede de idiomas otomangueanos (antes de los nahuas) y 3] la Chichimeca, que incluye todo el norte y el poniente, de habla tarasca, hokana y yutoazteca (incluyendo el náhuatl).


Victoria R. Bricker y Munro S. Edmonson

Universidad de Tulane


 

mostrarI. La Olmeca

El territorio de la costa del Golfo desde la Huasteca hasta más allá de Guatemala, junto con la región de Tehuantepec y Chiapas, incluye los antiguos centros y ciudades clásicas de las culturas huasteca, totonaca, olmeca y maya. Desde el tiempo de la conquista puede identificarse también con lenguas específicas, al parecer herederas de las culturas arqueológicas antecedentes, predominando las familias lingüísticas zoquiana y mayense, pero incluyendo también el totonaco y el huave, de parentesco menos cierto, y el tequistlateco (chontal de Oaxaca), lengua hokana.

Por su geografía se trata de una región en gran parte tropical, aunque ha tenido no sólo contacto, sino períodos de verdadera ocupación de los altos adyacentes por toda la zona de la Sierra Madre Oriental y de los altos de Chiapas. Es la sede de las civilizaciones más antiguas y más avanzadas del México antiguo. Aún después de la conquista ha sabido conservar una tradición de urbanidad, manifestada en una preocupación por la jerarquía social, un formalismo de trato y cortesía, y cierta conciencia histórica. En el caso de los mayas yucatecos y cholanos incluye, incluso, una tradición de literatura escrita, tanto precolombina como colonial.


Maya


Asentamiento de un Señor


En la escritura maya, el ejemplo más temprano del paralelismo que se puede fechar con seguridad está grabado en el reverso de la Placa de Leyden (figura 1). El texto comienza con una fecha de serie inicial, 8.14.3.1.12, que corresponde al 12 de septiembre de 320 d.C. en el calendario gregoriano. Los glifos a B9 y B10 contienen el mismo signo principal, un logograma para chum, la palabra chol para "sentarse". La primera línea de la copla (a B9-A10) hace referencia al "asentamiento" del mes Yaxkin. La segunda línea de la copla (a B10-B12) se refiere al "asentamiento" del señor retratado en la cara de la placa. El paralelismo es tanto visual como semántico: los glifos para "asentamiento" están alineados uno sobre otro en la misma columna, y el comienzo de un mes queda emparejado al comienzo del reinado de un señor. Se relaciona un acontecimiento cíclico que sucede cada 365 a otro acontecimiento que ocurre irregularmente en la historia de una ciudad o estado.

Las coplas también aparecen con alguna frecuencia en los nombres y títulos de los señores. En Yaxchilán, por ejemplo, un señor puede ser designado por dos glifos emblemas (los signos principales), nombrándolo señor de la ciudad (figura 2a). Algunos epítetos también pueden aparecer en parejas:


Can katun ahau (arriba) Señor de cuatro katunes,

Can katun bate (abajo) Guerrero de cuatro katunes


en uno de los edificios del mismo sitio (figura 2b). Los cautivos de un señor se enumeran ocasionalmente en expresiones dobles para "cautivador" (figura 2c: izquierda), o una copla puede hacer contraste de los nombres (derecha) del cautivo (arriba) y cautivador (abajo) (figura 2d). En contextos genealógicos el señor suele nombrarse primero como hijo de su madre (arriba izquierda) y luego como hijo de su padre (abajo izquierda, figura 2e). Una copla corriente en tzotzil también menciona primero niño de mujer antes de hijo de hombre: 


Mu k'u ta jk'anbe hun         No pido nada de tu niño;

'avalab   

Mu k'u ta jk'anbe hun No pido nada de tu hijo

'anich 'nab

(Laughlin, 1980:250)


Otra copla corriente aparece en un dintel de Chichén Itzá (figura 2f), donde un deletreo silábico de y-akab "la noche" (izquierda) queda contrapuesto a un deletreo logográfico de u-kin, "el día" (derecha).

Los ejemplos de paralelismo más llamativos en la escritura maya aparecen en los almanaques del Códice Dresde. Un caso relevante es el almanaque de páginas 29b y 30b (figura 3), compuesto de cuatro líneas de texto (A1, B1, A2, B2, A3), asociados cada uno con una ilustración distinta. En el mismo glifo, el verbo "ladearse", introduce cada línea de texto. El glifo que sigue a la derecha es variable, y representa los cuatro rumbos en este orden: oriente, norte, poniente y sur. El tercer glifo en cada línea es un deletreo fonético de cah bac "isea!"; el glifo siguiente se refiere a chac, "lluvia". El quinto glifo representa una ofrenda animal: tortuga, pez, iguana y pavo. Por ende cada línea contiene dos elementos constantes y dos variables. EI texto entero puede medirse poéticamente así:


Ceremonias de lluvia de un sacerdote 


13 [kin] 3 Ix Fue 13 días hasta 3 Ix 

Tzelah lakin Cuando se ladeó al oriente.

Cah bac chac         iHaya lluvia!

Mac wah Pan de tortuga.

13 [kin] 3 [Manik] Fue 13 días hasta 3 Manik

Tzelah xaman         Cuando se ladeó al norte.

Cah bac chac        ¡Haya lluvia!

Cay Pescado.

13 [kin] 3 [Ahau] Fue 13 días hasta 3 Ahau

Tzelah chikin Cuando se ladeó al poniente.

Cah bac chac         ¡Haya lluvia!

Huh wah Pan de iguana.

13 [kin] 3 [Ben]         Fue 13 días hasta 3 Ben

Tzelah nohol         Cuando se ladeó al sur.

Cah bac chac          ¡Haya lluvia! 

Cutz wah         Pan de pavo.

(Códice Dresde 29b-30b).


El texto proporciona instrucciones para la celebración anual de las ceremonias de hacer lluvia (ch'a chac), especificando cuando y donde deben de ejecutarse y la ofrenda apropiada. Tales ceremonias siguen celebrándose en junio y julio en el occidente de la península yucateca en intervalos de quince días en cada casa de publ y con ofrendas semejantes (Bricker, 1986). No se han hecho comparaciones detalladas con la misma ceremonia en el oriente, pero parecen bastante semejantes (Redfield, 1934; Villa Rojas, 1945; Arzápalo, 1970; Sosa, 1985.)


Figura 1: La placa de Leyden. Según Marcus (1976: fig.11).


Otro almanaque del Códice Dresde describe las ceremonias asociadas con los cuatro períodos de los quemadores que cuadran el tzolkin de 260 días (figura 4). Aquí no hay ilustraciones, pero el texto tiene una estructura cuatripartita semejante. Cada línea comienza con el verbo "ladearse" y los glifos de los cuatro rumbos.


Ceremonia de fuego de un sacerdote


3 [uinal] 5 [kin] Fue tres meses y 5 días

8 Chicchan Hasta 8 Chicchan

Tzleah lakin Cuando se ladeó al oriente 

Chac xib(?) chac El sacerdote rojo de lluvia.

Ah ceh way Pan de cazador de venado

? u can Y? eran sus ofrendas.

3 [uinal] 5 [kin]         Fue 3 meses y 5 días

8 Oc         Hasta 8 Oc

Tzelah xaman         Cuando se ladeó al norte

Zac xib(?) chac El sacerdote blanco de lluvia.

Cutz wah         Pan de pavo

Chac ? u can Y? rojo eran sus ofrendas

3 [unial] 5 [kin]         Fue 3 meses y 5 días

8 Men Hasta 8 Men 

Tzelah chikin Cuando se ladeó al poniente

Ek xib(?) chac         El sacerdote negro de lluvia. 

Huh wah Pan de iguana

Ek? cib u cn Y cera de? negro eran sus ofrendas.

3 [uinal] 5[kin] Fue 3 meses y 5 días

8 Ahau Hasta 8 Ahau

Tzelah nohol Cuando se ladeó al sur

Kan xib(?) chac El sacerdote amarillo de lluvia.

Cay ci wah Pan de carne de pescado

Yax wah u can         Y pan primero eran sus ofrendas.

(Códice Dresde 30b-31b).


La tradición de coplas se continuó en los tiempos coloniales en textos que empleaban el alfabeto latino en vez de jeroglíficos. A fines del siglo XVI, varios pueblos mayas de Yucatán se dedicaron a rnedir y registrar sus tierras para evitar perderlas en manos de los españoles. Un título de tierras original de Maní en 1596 contiene un fragmento elocuente, en coplas paralelas, que animó a los propietarios a mantener la tierra dentro de la comunidad indígena.


Figura 2: Ejemplos del paralelismo en los monumentos de piedra: a] Yax. L. 21, D2 (Graham y von Euw, 1977:49); b] Yax. E. H. 3, v, Cl-Dl (Graham, 1982:171); c] Yax, D.3, G1-H2 (Graham y von Euw, 1977:17); d] Yax. D. 46, F5-G6 (Graham, 1979:101); e] Yax. E. H. 3, IV, A5-S6 (Graham, 1982:170); f] Chichén Itzá, Cuatro Dinteles, D. 2, E5-F5 (Beyer, 1937: figs. 235, 347).


Figura 3: El Almanaque para Hacer Lluvia en las páginas 29b y 30b del Códice Dresde. Según Villacorta C. y Villacorta (1976: 68, 70).

      

Figura 4: El almanaque de los Quemadores en las páginas 30b y 31b del Códice Dresde. Según Villacorta C. y Villacorta (1976: 70, 72).


Exhortación de un propietario


Lay tac etsah tech          Así les mostramos

U lumil a kax ex  Las tierras de sus montes

T au utzcintah ex  Para que las mejoren

A hun kul tial tex  Para que se las apropien para siempre

Lic ix u dzabal tex          Ya se las dan

A hun kul ma tab ex t u kab dios          Para que no las enajenen de la mano de dios

Y etel ca noh ahau         Y nuestro gran señor

Ah tepale         El rey.

 A tial ex  Son suyas

T u lah a cuxtal ex          Para sus vidas enteras

Y etel au al  Y de sus hijos de madre

A mehenob  Y padre

A tanlic ex ca yumil          Para que sirvan a Nuestro Padre 

Ti dios  Quien es Dios

Y etel ca noh ahau         Y a nuestro gran señor  

Ah tepale  El rey.

Ma ix a conic ex  Y no las vendan

Ma ix a siyc ex lae          Y no las rinden pues 

Ti u yanal uinic  ¡A nadie!

Ca ix a cici tan olt ex  Y para que las atiendan felices

Lay u chun c u dzabal tex  Por eso se las dan

U tial a col ex          Para sus milpas

A botic a patan ex          Para que paguen su tributo

Ti ca noh ahau lae         A este gran señor nuestro.

(Sabacche 1569-1821:126-127).


El siguiente ejemplo de paralelismo deriva de un testamento de 1629, atestiguado también en Maní:


Testamento de un jefe de familia


Lay tun           Esto es entonces 

Lie yn kubic   Lo que entrego 

T in mehenob           Para mis hijos:

Alonso mul   Alonso mul,

Gaspar mul  Gaspar mul,

Pablo mul  Pablo mul,

Anton mul  Antonio mul,

Peo mul  Pedro mul,

Y etel maria canul            Y María Canul,

U na ob lae  Su madre.

Ma ix mac yan luksic ob ti ob  Y no hay nadie quien les despoje

U mul matan ob   De su donación común.

Lay t in u utzcintah           Esto lo atestiguo

T u tanil yn justicias lae           Ante mis justicias.

(Tabi 1569-1821: I, 19r).

A veces los mayas coloniales registraban su infelicidad bajo el dominio español, como en la queja siguiente al obispo contra un cura católico de parte de sus parroquianos descontentos en el pueblo de Chunhuhub en 1784: 


Petición de unos parroquianos


Heuace Sin embargo,

C tzicanil yume Nuestro reverendo padre,

Ma hack ya No habría tanta pena

T ol En nuestros corazones

T u lacal lay De todo esto,

Tuk olal laile Esta angustia

Ua ca y lae Si tan sólo fuera

Yan u yacunah ton        Que nos tuviera amor

Yn yum cura Mi padre cura

He tuno Pero de veras

Ma tech u thanic on No nos habla

Y etel utzul than Con palabras amables;

Chen lolob than Sólo palabras crueles

C uyic t u chi Escuchamos de su boca,

Y etel lox         Y golpes

C u mentic ton Que nos da

Man tadz         Constantemente.

Bai bic tun ma x hun ppel utz         Así que ni un momento bueno

Yan ton y etele Tenemos con él,

Ua ma chen tuk olal Sino que sólo angustia

Y etel numya c u dzaic ton Y pena nos da.

C katic tech Le rogamos

Y oklal ca yumil Por Nuestro Padre

Ti ds. Quien es Dios

Ca a dza ton Que nos dé

Hun ppel utzul Pe.         Un padre bueno

U yacun ton Quien nos ame

Ca u dza utz ton Y nos trate bien. 

(Chunhuhub 1783-1784:40r)


Un ejemplo final del período colonial es un trozo del Libro de Chilam Balam de Tizimín describiendo las ceremonias de fuego de los Quemadores, su periodización y asociaciones direccionales. Ilustra además la continuidad de estas ceremonias con las del período prehispánico ya citadas.


Ceremonias de fuego de un sacerdote colonial


Lai u kaba ob la e         Éstos son sus nombres.

U kahlai Éste es el relato

Ah Tocob De los Quemadores

Yan ich uinal Que hay en el uinal:

Can tul Cuatro de ellos

T u ba ob De por sí.

He can Chicchan e         Hay 4 Chicchan,

Lahun Chicchan u ch'a kak           Y 10 Chicchan que toma el fuego,

Buluc Chicchan u tup kak Y 11 Chicchan que apaga el fuego,

Ah cuch uinal ti lakin Cargador del uinal en el oriente.

He ah canil Oc e Hay 4 Oc,

Lahunil Oc u ch'a kak Y 10 Oc que toma el fuego,

Bulucil Oc u tupic u kak         Y 11 Oc que apaga el fuego,

Ah cuch uinal ti xaman         Cargador del uinal en el norte,

He can Men e         Hay 4 Men, 

Lahun Men u ch'a kak Y 10 Men que toma el fuego,

Buluc Men u tupic u kak         Y 11 Men que apaga el fuego,

Ah cuch uinal ti chikin Cargador del uinal en el poniente.

He Ah canil Ahau e         Hay 4 Ahau,

Lahun Ahau u ch'a kak         Y 10 Ahau que toma el fuego,

Buluc Ahau u tupic u kak Y 11 Ahau que apaga el fuego,

Ah cuch uinal ti nohol Cargador del uinal en el sur.

He lai Ah Tocob la e Éstos pues son los Quemadores

Ti culan ob t u chun uinal e Que están sentados a la base del uninal

(Edmonson, 1982: 4999-5022).


Cuando México ganó su independencia de España, el foco del maya escrito se trasladó a la Guerra de Castas. El estado indígena independiente establecido en el oriente de la península fue la fuente de una nueva religión, el "Culto de la Cruz Hablante", y un pronunciamiento religioso llamado la "Proclamación de Juan de la Cruz". Citamos parte de una versión de este documento escrito en 1850:


Proclamación de un crucero

Juan de La Cruz

Bei tuno Así pues,

In llamail         Mis amados,

Cristiano cah ex  Poblanos cristianos,

bic llanac a chen cheche cinsc ex         ¿Cómo pueden matar brutalmente

Av etsihsahbil ex A sus hermanos

Etas u xoxol kat u ba ob         Mientras se abrazan uno a otro

U nupp u kab ob Y se aprietan las manos

LI okol u pucsikal ob   Sobre los corazones

U tial ll alob u kab in yum e         Para decir el nombre de mi padre?

Ma uchac bin cinsacobi         No es posible que sean matados,

T u men hack talan keban Porque es pecado muy doloroso

U cimsal cristiano Que se mate un cristiano

Etas xolocbal u con u kaba in         Arrodillado y pronunciando el

yume nombre de mi padre. 

Ma uchac bin cinsacobi No es posible que sean matados.

Halili u desarmartal ob e Sólo deben de desarmarse

Le hencen bin u kub u ba ob ei Para que se rindan

Y etel hum ppel uze En paz.

C u hosalob pachil Se les empujan para atrás,

Ca dzulac Sean blancos,

Ca voxac Sean negros,

Ca mavalac Sean indígenas,

Ca mulatoac Sean mulatos,

Ca hencen balace Sea lo que sea,

C sahsihsabile Son nuestros hermanos.

(Según Bricker, 1981:194).


De vez en cuando se han hecho adiciones a este pronunciamiento. La última que tenemos pertenece a 1957:

Profesión de un crucero tardío


C in chicultic Pongo de manifiesto 

Uchic im canbal y octic Cuando aprendí a creer 

U cilichi santo alma than Los santísimos mandamientos

In cilich hahal yum De mi Santo Padre Verdadero, 

Ca yun Nuestro Padre, 

Ceña cruz La señal de la Cruz, 

Tata Papá, 

Señor tres personas El Señor de Tres Personas. 

U tial hum ppel santo juebes Fue en un Jueves Santo, 

19 El diecinueve 

De diciembre De diciembre 

T u habil En el Año 

De 1957 1957 

As D. C. 

Bey Éste 

U habil Es el año.

(Según Bricker, 1981:207).


Resulta que hay una larga tradición de alfabetismo y literatura entre los mayas de tierra baja que se remonta al siglo IV d.C. El aspecto más distintivo de esta literatura es el uso de coplas paralelas. Hemos visto ejemplos en la escritura precolombina que son paralelos tanto visual como semánticamente. Parece que sólo el canon semántico sobrevivió a la transición de la escritura jeroglífica a la alfabética.

En toda su expresión, la literatura olmeca, tanto oral como escrita, sea maya o no, hace uso de las coplas semánticas que ya hemos visto en los textos mayas. Las líneas iniciales de un cuento mitológico chol manifiestan no sólo la forma del paralelismo, sino también el contenido de la antigua tradición de múltiples creaciones del mundo (cuatro en el caso maya), conservado siempre en la conciencia popular. La identificación de la oscuridad con el jaguar (en la tercera copla) se remonta también a la antigüedad.

CHOL 

Cuento de un joven


Cha'an mach y omix i chën k'el   Porque dios no quiso ver más a

winikob jini dios los hombres,

Mux abi i tsënsañ ob.   Dizque iba a matarlos. 

Cha´an mi cha k'ex tiyel.         Esto fue para cambiarlos 

Yambë tsijib bë winik mi y ël.         Por hombres nuevos, dicen. 

Jini abi cha'an tsi meel jini   Así creó la oscuridad. 

ik 'ajel.

Mu abi i pam lok'el bajlum   Dizque tigres pasaban por toda 

ti pejtel lum.                                              la tierra

Mach abi anik mi chën cha'len  No dormían más.  

Wëyel.

Kome puro ak'ëlel.                                   Pues siempre era oscuro.

Mu abi i laj tsënsañ ob Dizque iba a matar 

Jini winikob che jini. A todos los hombres. 

(Anderson, 1957:313-4).

Lo historico del pensamiento indígena sobresale en un texto huave que ofrece hasta una perspectiva arqueológica sobre la cerámica regional. Pero por supuesto, está comunicada en coplas.

HUAVE

Leyenda de un escritor


Pwes mas de         Pues más de 

Tanomb, Antiguamente

Pura chëk de montahtah weal Puros antiguos 

Chëk nahley.         Sólo había dicen. 

Pwes montahtah weal Pues estos Antiguos 

Kiah alanoik modo chëk arangëw.          Distintos modos de ser tenían. 

Pwes montahtah weal kiah xowëy          Dizque estos antiguos hacían 

chëk arangëw xor,                 muchos cántaros, 

Pura chëk nadamdam xor,           Sólo tinajas muy grandes dicen.

Pwes aaga chëk mondëy monrang a  Pues de veras conocían la 

xor. alfarería 

Pwes arangëw chëk a miiët ndok,         Pues serían ellos que hicieron

los pesos de red 

Aag nasoik cherech toyt, Que se llaman cherech toyt

Miiët ndok. Es decir "peso de red". 

Pwes tapeay, chëk noik kiek,          Pues dicen que llegó un pájaro 

Atchëkneh agila. Como águila 

Pwes sowëy chëk ind matsamb Pues le gustaba comer a la 

nipaland. gente. 

Pwes nehiw apaliih chëk omalëw          Pues se escondieron las cabezas 

tiël xor. en las tinajas 

Pwes mbick ngochëk matsamb nehiw.          Para que no los comiese. 

Pwes atanchëkiah arangëw         Pues así hacían los Antiguos, 

montahtah weal. 

Pwes montahtah weal nehiw chëk         Porque los Antiguos sí

mondëy morangew a xor. conocían la alfarería. 

Nehiw chëk monrang a nasoik omal Y hacían las llamadas cabecitas

  ngoy, de lagarto

 Intera chëk itsoh naliw mongich,         Y todos los juguetes de niñitos, 

Pura chëk nehiw mondë monrang.         Sólo ellos sabían hacerlos.

Pwes tahluyiw chëk, a montahtah          Pues así eran los Antiguos. 

weal. 

(Warkentin y Olivares, 1947:223-4)

Una pequeña fábula chontal nos ofrece cierta luz sobre la sensibilidad de estas culturas ante el posible insulto al amor propio. Nos quiere decir que siempre hay que respetar, aunque con humor uno puede aventajar al otro. 

CHONTAL

Broma de un hombre 


Ah yëx Cangrejo 


Ahni um p'e ah yëx. Había un Cangrejo. 

Nëts' ti pay otot. Tenía su casa por la boca del río.

Ah yëx um p'e ik'sapan u y ëli         Muy de mañana se dijo, 

Të wawa'ne. "Voy a pasear". 

Y bixi të wawa'ne pan hi. Y fue a pasear por la arena, 

Y u nuk'tan un tu ix much. Y encontró una Rana 

U pekën të ts'ahi. Y vino a hablarle.

Ix much u y ële´ La Rana se dijo entre sí, 

Tan u k'ahalin         "Voy a burlar al Cangrejo". 

Yakëxekëxik 'e' ah yëx.         "¿Pa' donde vas Cangrejo", 

U y ëlbi kada axe Dijo, 

Lo yëx t'ok noh k'enel te. "Con todos esos palos?" 

Ah yëx k'en u k'ëb.         (Los cangrejos tienen muchos brazos; 

Hinuk'a u y ëlbi ka hini. Por eso hablaba así.) 

Ah yëx sanchichti Cangrejo se dio cuenta también 

Tu k'ahalin kua u k'a. Que se burlaba de sus brazos. 

Ah yëx u y ëlbi Dijo el Cangrejo, 

Yakëxe të wawa'ne         "Voy a pasear 

Ti um p'e pa u k'aba Ix hep ti.         Por un río llamado Bocona". 

Ix much tëkë sanchichti t u La Rana también se dio cuenta 

k 'ahalin de que era burlada 

Ke une ni u y ëlbinte. Porque le había dicho eso. 

Bixih ob Se fueron 

T u y otot. A sus casas. 

Sanuxik'l u bah ob.         Sólo se burlaron uno de otro.

 Sanchichubuhl u bah ob. Realmente se burlaron uno de otro. 

(Keller y Harris, 1946:138-139).

Un sermón moral de un padre mije que instruye a su hijo en las formas de la cortesía y la importancia del respeto a los parientes, enfatiza sus puntos con la misma repetición poética. Debe de ser leído por todos los que tratan de ganar la confianza del indígena mexicano.

MIJE

Sermón del papá

San José el Paraíso


   Tu 'ug ók    Una vez 
   Tu 'ug ha'ay    Un hombre
K yapxwihpy anahty tu'ug myang            Avisaba a su hijo
É dún anahty nima 'ayy            Y le dijo así.
Fwan iidzy ti iidzy n mih            Juan, ya estoy viejo.
  ha 'ayiyny. 
Ká n nehwi'iyyitzy minaa                    No sé cuándo me muero,
n o'ogibitzy. 
É paady kyixpi n nima'a'awa'any             Y así quiero decirte 
Neh waad m tzina 'ayy m huugy 'aty                    Cómo debes de vivir la vida, 
m huugy'aty,
É neh waad m utzy ahkxy                    Y cómo debes de cuidar a
m gwén'aty    tus hermanos menores 
Kó anahty m nikxy tihk'áyo'oyb                    Cuando te vayas a las casa de uno, 
Ka m gógapxibi tí m dumby            No le saludes con "¿Qué haces?" 
Pis hibik ha 'a wínhiwi iwibi            Porque la gente lo recibe mal. 
Widii oy yi i diaabi            Lo que es bueno es esto: 
"Nanggoob",            "Tía" 
Ó "tátpík",            O "Tío", 
"Nan", pen m mizungdah                    "Madre", si es madrina 
É "tát", pen m mizzungdeedy            O "Padre", si es padrino, 
Ó "nanbiid", pen mihha'a                    O "Abuela", si es vieja y 
É "tátpiid", pen mihha'ay            O "Abuelo", si es viejo. 
Níngdún,            También 
"Hiiby m iiday?"             "¿Estás allí?" 
É kó ha'ay tyihk            Y cuando abren la puerta 
Wín 'it m gapxpókxibi            Entonces saluda, 
Etz m yahminagipy m go'ohup                    Y quítate el sombrero 
Tí anahty m miid ma m gwahk                    Que tienes en la cabeza. 
É dún m gapxpókxibi                    Y debes saludar así:
"Sigeh,            "Hola, 
Nanggoob,            Tía 
Tátpík,            Tío 
Nanbiid,            Abuela 
Tátpiid,            Abuelo 
Nan,            Madre, 
Tát."            Padre."

(Van Haitsmay Van Haitsma, 1976:179-180).


Una fábula de noviazgo totonaco muestra aún de manera más clara la importancia que tienen las clases sociales en todas las culturas de la región olmeca. El matrimonio tiene que ser arreglado por los padres y con un esposo de categoría. El cuento sigue con el triunfo final del "otro ratón", pero antes tiene que mostrarse mas hábil que el sol. Se nota el alargamiento de las coplas en este género discursivamente narrativo.

TOTONACO

Cuento de novio


Xtsumaat Ntsiiya La hija del ratón


Taalhuwaa xtanuumaaquu ntsiiyaa         Había muchos ratones 

Kxtampiin ntlanka chiwix. Que vivían debajo de una piedra. 

Mat xtanuumaa xatsumaat, Dizque entre ellos una

xliitapuuchuwatta xwaniit. doncella que iba a casarse 

Xqelhiiyaa ntii nataatapuuchuway,         Y ya tenía con quien

nii xkatsii xtlaat. casarse pero su padre no supo. 

Naa kskimaa aatantum ntsiiya. Y había otro ratón

tsaapuu xkiilaqlay, que la cortejaba. 

Nataatapuuchuwaa xwaniy. Nunca dejó de venir a verla. 

Mat waa nii xlakaskin xatlaat Pero dizque el papá ratón no lo quiso. 

"Nii kaj katiiwaa ntii         "No puedes casarte con 

ntaatapuuchuwapaat waa cualquiera. 

Nqalkii ntlanka xlakatsukut El que te case tiene que ser 

xkaatuxaawat.         el más hábil del mundo 

Kit nakputsaniyaan ntii Voy a buscar con quién te 

nataatapuuchuwaya", casas." 

Wanilh xtsumaat. Dijo a su hija.

 Waa skatsii xatlaat ntsiiyaa          El ratón papá supo 

mpii waa nchichini. que fue el sol. 


(Anon, 1949:5, 14).

En una leyenda huasteca encontramos una temática semejante referida a las diferencias económicas. La leyenda provee una posibilidad mágica de riqueza pero al costo de una alianza con la serpiente. La inversión del orden tradicional de los sexos en la penúltima copla ("el hombre o la mujer") parece indicar un sincretismo de folklore indígena y europeo. En éste como en los demás textos hemos destacado las palabras prestadas, principalmente del español, pero se nota que no afectan la formación de las coplas.

HUASTECO

Leyenda de un pobre

Cándido Hernández 

Tanjasnek, S.L.P.

Ti aal an teenek tsabaal Dentro de la Husteca 

Wa'ats axi in tsu'tal an tsan Hay los que ven la serpiente 

Axi in kwa'al in its'aam Que tiene cuernos de oro, 

peel i ooro, 

Maki manu pat'aal. Metal amarillo brillante. 

Wa'ats axi in lee ti riiko, Hay los que quieren ser ricos 

K in koo'oy yaan i tumiin. Y tener mucho dinero. 

Tsal pax. ani max peel in Se piensa, y quizás es su 

sweerte, suerte, 

In pithoob. Su destino. 

Tam leh oora, A mediodía 

Ts'aklath a k'ichaa, Cuando se para el sol, 

U tehwa 'meel; Se manifiesta, 

Tam koyoomath Descansando uno; 

Hun hik'towaal ka tsu'u De repente verás 

Ta taal an tsan. Que allí viene la Serpiente. 

Taam axi in lee Entonces el que quiere 

K in koo 'oy yaan i tumin Tener mucho dinero 

In mo 'kanchal an manteelax Le tira un mantel 

Hu'taa ne'ets ka wat'ey leh Donde pasará muy mansa. 

maaxu. 

Tam ka utey ba an manteelax Cuando se acerca sobre el mantel 

In pehaal in its'amm, Le quiebra los cuernos 

In mo'kachikal tahaa. Y los mete allí. 

Ani tamm an inik Y entonces el hombre 

O miimlaab O la mujer 

In thayaal, Los levanta. 

In maliyal k'al an manteelax Los envuelve con cuidado en el mantel 

In thayaal ti pok'te. Y los mete en una caja. 

Tanaa in hilaal Allí los deja 

Ma ka owey Hasta que con el tiempo 

Ne'ets kayaney an tumiin yaan. Se aumentará mucho el dinero. 

Taam an inik Entonces el hombre 

O miimlaab O la mujer 

Yabaats ne'ets kin ehtoxu ka Realmente no podrá casarse, 

tomkin 

Taam an tsan ha 'its ne 'ets Porque será la serpiente que 

kache'el vendrá 

Ti kwatsiil k'al axi Para acostarse con él 

In lee an tumiin. Que quiere el dinero. 

Leh pa'ix nom Muy celosa 

Nixee xi tsan its 'math Aquella serpiente cornuda: 

Leh maaxu Muy mansa, 

Ani leh pohkax. Pero muy mala. 

(Edmonson, 1983).

Aun cuando se discuten los asuntos utilitarios de la vida cotidiana, el discurso incluye un paralelismo bastante marcado. Un texto zoque enfatiza los pasos sucesivos del año agrícola con coplas.

ZOQUE

Instrucciones de milpero


Mizin nimhaypa ti modo ney cikpa Le diré el modo exacto 

Yi yakhi para naa'ora niódkyuh-  Para cultivar enhorabuena

'oypa. el monte. 

Ye'cca 'am yuht'angsiing Cuando es tiempo de limpiar 

Para 'ic yuh'okmangpa Me toca comenzar a limpiar, 

Porke ye'cca 'am mes de marso. Porque ya llegó el mes de marzo. 

In 'angtihi'wi ka winyawa' Busco el retoño 

I 'ing yuhpa. Y yo limpio. 

Tukki ka 'n yuhi Cuando está lista mi milpa 

Toyku'y in yuhwi Siembro algo 

Komo maktasang kwartiyu-ho. Como cuarto cuartillos. 

Te'k ticpasta Así que se me va secando 

Am ka'n yuhi, Esta milpa mía, 

Para in ponpa, Para que la quemo. 

Te'n pongnga am. Así que la quemo. 

Tuh in ho'kpa sta am Ya espero la lluvia 

Para nippa. Para sembrarla. 

Sa'akpit ic nippa Siembro con coa 

Meca 'ng ma 'ngang hate. A cada dos pasos. 

Ka timpuh in pi'pa Meto la semilla de maíz 

Ka catikho mosang hate. Cinco en cada hoyo. 

Te'k tukka'm ka'n nipi. Ahora está terminada esta milpa mía. 

Nasiy kipagiy kwenta am.  Ahora está a cuenta de la tierra. 

(Knudson, 1980:31-32).

Además de los ejemplos ya citados, hemos encontrado otros ejemplos de paralelismo en la región olmeca: 

Tepehua: Cuento de payaso (Williams Garcia, 1963:227). 

Sayula: Historia de un joven (Clark, 1961:148). 

Tequistlateco: Charla de amigos (Waterhouse, 1949:299). 

Lacandón: Canto de sacerdote (Davis, 1978:24-26). 

Tzeltal: Descripción de un sacerdote (Castro, 1965:78). 

Tzotzil: Salmo de sacerdote (Gossen, 1976:224-227). 

Tojolabal: Cuento indígena de un mestizo (Basauri, 1931:97-98). 

Creemos que los casos mencionados justifican la suposición de la universalidad del paralelismo por coplas en toda la región y en todos los géneros: narrativo, conversacional, dramático y lírico.

 

mostrarII. Tolteca

En el territorio que hemos designado la Tolteca, incluyendo Oaxaca, Guerrero, y todos los altos del centro de México, predominaban, antes de la invasión nahua, los idiomas otomangues. Históricamente ha sido la cuna de culturas casi igualmente antiguas y avanzadas las que integran la Olmeca. Su literatura tiene su caracterización particular y refleja también distinciones de rango social además de diferenciaciones étnicas y regionales y un marcado orgullo local. Quizás incluye más elementos de conflicto entre los sexos, entre vecinos, entre pueblos y ciudades, y hasta entre partidos políticos. Puede ser que se exprese la geografía quebrada y diferenciada de los mismos altos.

FIGURA 5: La Accesión de Acamapichtli en la página 4 del Códice Mendoza (1938:4).


La región central, centro ya antes de Cristo de las civilizaciones de Teotihuacan y Monte Albán, que ejercieron una influencia importante también en la Olmeca, no llegó a consolidar una forma de escritura propiamente literaria. No faltaba mucho, sin embargo. Y hay algunos textos jeroglíficos (figura 5) que sugieren fuertemente una lectura en coplas.

NÁHUATL

Dinastía de un escribano

Ihuan xihuitl En el año 

Ce tecpatl I Pedernal 

Acamapichtli Acamapichtli (agarra caña) 

In coatecuhtli         El Señor Serpiente 

Motlatocatlalli         Se sentó 

In tlatoani Como Tlatoani (hablador).


No encontramos un ejemplo claro en la magnífica tradición de códices propiamente otomangue (mixteca, zapoteca, tlapaneca, cuicateca u otomiana), pero es muy probable que exista.

Una evocación resonante del momento de la creación se encuentra en el mito de un sacerdote mixteco. Es, en cierto sentido, específicamente tolteca, puesto que la imagen de la espera de la primera alborada está bastante enfatizada en todas las tradiciones asociadas con Tula, tanto en maya como en náhuatl, mixteco y zapoteco. La copla puede ser propiamente mixteca cuando asocia el acontecimiento con una música espantosa y celestial.

MIXTECO

Mito de un sacerdote


Chi ondê anáhán Mucho tiempo ha 

âb te tú ndicândii núú          No había sol al principio. 

Chi súanni ñaa Así que sólo a oscuras 

Cánchûcú nâyivi. Vivía la gente. 

Yúanna te jâ ní cana ndicâdii          Luego al levantarse el sol 

Te îo xaân ní sáha.         Pasaban cosas temibles. 

Te nî tivi música cuahâ          Se tocaba mucha música, 

Te jíín ndicândii vâi músicâún         Y junto con el sol venía la música, 

Te níhní xaân sáha. E hizo mucho calor: 

Te nî cayûhú xaâní          La gente tenía mucho miedo. 

Te nû câsamai yaû yúan. Y lo rodearon con piedras amontonadas. 

Te nî cucoyoi iní yaûún         Entraron en el hoyo 

Te cuéni nî câjihînii iin jínuni         Y todos murieron juntos. 

 (Dyk, 1959:3).

La división de la sociedad en la región tolteca entre conquistadores y conquistados se remonta mucho más allá de la presencia española. La atracción diabólica de las grandes ciudades queda documentada en un cuento encantador de un aldeano chinanteco, en que se manifiesta, a la vez, el temor que inspiraba la ciudad en el alma rural.

CHINANTECO

Cuento de un aldeano


Kwènto kyâ simôw El cuento de meteoritos, 

Simôw nyínyò hà new. Estrellas que viajan a oscuras, 

Hww zyî za ów, Palabras que hablaban los antiguos, 

Za tsyan malyy. La gente de mucho antes. 

Hwu za za bà' ey hngyí Dicen que la gente llamada meteoros 

Za tsyan hmyygwyy bà. Son gente del mundo. 

Hà new la'ko òra êny hngyí De noche como a las ocho horas 

Nà matìgwé za Cuando la gente ya duerme 

Za tyòw' zyiney kyân za, Los que viven con ellos, 

Hù la' za iey za kangw i hww Es decir, tales personas, personas 

susceptibles,

I lâb za si-môw... Que se vuelven estrellas 

Dò la hww káhmó Dyû bà. Porque así hizo dios. 

Hww zyî za El cuento dice 

I lân za i hà new Que se vuelven luces de noche, 

Zále za syudâ kà', Viajan a las ciudades grandes 

Za ngyínyò pasyê. Los que van a pasear.

(Merrifield, 1968:107-109).

El localismo de gran parte de la tradición indígena después de la conquista española se expresa de forma transparente en el memorial de un zapatista ixcateco. Resulta obvio que los dioses de la lluvia eran zapatistas. La ubicación del cuento se realiza en unas coplas iniciales de interés técnico por la mezcla de idiomas.

IXCATECO

Memorial de un zapatista


Chá ñàná mi Mi pueblo se llama 

Santa María Iscatla         Santa María Ixcatlán 

Distritu Distrito de

Ngihñá Ndiya         Teotitlán del Camino, 

Estadu Estado de 

Chhwi Oaxaca.

Kwanì chha ná Daré el relato 

Hngu acontecimiento De un acontecimiento 

La kwàsi fecha xkà nihe         Que ocurrió en la fecha 29 

Tinda'a mi febreru         Del mes llamado febrero 

Xhnga En el año 

Mil nihe cientu xkà.         De 1920. 

Chaku chika xhó chithé         A las seis de la mañana 

Kwìtehe di soldado carrancista, Vinieron todos los soldados carrancistas 

Dingà unidu Que estaban unidos 

Ku chásé la Misteca Con dos pueblos de la Mixteca 

Mi Suchistlahuaca         Llamados Xochistlahuaca 

Ku Tulancingu         y Tulancingo, 

Ngìwá Del distrito de Coixtlahuaca, 

Chhwi Oaxaca. 

Kandi kwìtehe ka chahmiraa         Cuando vieron toda esta gente 

Chásè ñàná En mi pueblo, 

Momentu-raa cìngá ngarhmì         En ese momento estaba claro el cielo; 

Kwì-a xhwi No había nubes. 

Fuerza carrancista cháséraa         La fuerza carrancista en el pueblo 

Kwàtu-bihi kwìxi'é kùxtèngà         Comenzó a fusilar a todos sus enemigos, 

Kwàtu-mángá         Y éstos corrieron 

Kwàtu-basu hña          Y subieron a la montaña.

Momentu-raa kwàtu-xtihá  En ese momento volvieron aquéllos 

Kwìxí'eebexè nji'a,          Y comenzaron a quemar las casas 

Ba-ñhá chahmi. Y a golpear a la gente. 

Kwìhi tindáhñá Fueron a la tienda 

Bañhá autorida. Para golpear las autoridades. 

La ura kwàsì xhwì kwìsìe En esa misma hora se anubló 

Tyustissa. Y comenzó la lluvia. 

(Fernández, 1961:186-187).

La elegancia de estas tradiciones sobrevive en un poema exquisito escrito —inevitablemente al parecer— en el zapoteco istmeño por Andrés Henestrosa. Canto de amor que refleja el romanticismo de la región tehuana y su orientación telúrica hacia el mar, y que refleja al mismo tiempo la tradición poética antigua, quizá hasta preclásica.

ITSMEÑO

Poemas de autor

Andrés Henestrosa

Bijina ñaa Acércate a mí, 

Bijina, Acércate, 

Stuuji Un poco más 

Stuuji gaxa. Poco más cerca. 

Dane na lu naa Dame la mano 

Na neza naya         Y por el camino de la mía 

Gudi'di' Pasa 

Ne biuu ndaani lajidua.         Y entra en mi corazón. 

Bikaa diaga chaawi ka diija.         Escucha mis palabras. 

Raka diti ruaa ri. Esta boca tiembla.  

Zuuya lu ka stiija Verás que mis palabras 

Giaba lu bi Voltean al aire 

Sika ti ballaga nawiini Como un barquito 

Yaka izhii xke'la. Que está para derramar su carga. 

Gukiaa kani. Recógelas. 

Guka lit skaski ti kue nisado         Seas como la playa

Ra ka stiija niree ka. Donde mis palabras desembarcan.

(Pickett, 1974:32-36).

El arraigamiento del paralelismo en el habla popular se documenta en la despedida de un marido chocho (popoluca) aun cuando su preocupación casi vence a su cortesía intrínseca.

CHOCHO

Despedida de marido

Santa Catarina Ocotlán 


Ga'a mé,         Pues cuanto a mí 

Ko'a i'dzhe No hay nada 

Zhe má urji ni ndì, Que me urge siquiera, 

Xìncha 'a unikamente ndì,  Sólo es que 

Bàraxa'a luga ndì ná, Dejé mi lugar, 

Bàraxa'a u bá ná, Dejé mis animales, 

Bàraxa'a trabaju xa di ra'à. Dejé el trabajo que hacía. 

Bìra'a pabó ngu zhùrji:         Hice el favor para una: 

Xiki'á ri ndú. Vine con ella. 

Gè ndú mé, Así que para mí, 

Tso ma prokurá zîjá Procuraré irme, 

Xa' ni di chué         Porque me esperan: 

Pamilia ná chué. Mi familia me espera. 

Dijí u bá ná Hay mis animales: 

Ko'a. Nadie. 

Mé tso má prokura ndì  Pues procuraré irme 

Jà'ndì —este— di chuè Porque pues espera: 

xa' zira'á di chué. mi trabajo me espera. 

(Mock, 1977:65-67).

Y la noticia meteorológica de un campesino mazateco que anima con el formalismo poético unas observaciones de las más ordinarias.

MAZATECO

Informe de un campesino

Chiquihuitlán

Nu biì' neè héèmúù ntáàhräë Este año es muy posible que 

kùmä nïìh ki'ntäeè, el maíz producirá 

Tä hémú ntáh chúùbáà tïbä' ci. Pues cae muy buena medida de lluvia. 

Thi nu neè hérku bathuta'kama Hay años cuando cae demasiada 

ni bá'a ci, lluvia enteramente, 

Pèrù à ntáh kí'ntáè néè, àkùí Pero ahora la lluvia con todo 

'ñukamaà' bä'ci neè, no cae demasiado fuerte, 

Akù í túù baíkámáà'. Ni falta totalmente la lluvia. 

Bütsëéh hnúù ta' ntatisú Veo que las milpas en Carrizal 

Néè hémú ntákúhámáà'ni. Son muy, muy bonitas. 

Iskáàsï äà hïmä ncùrïì, Donde ya se forman sus mazorcas, 

Nëè hérku ntákúkámáà'ni Las mazorcas son muy 

nchuuti^]iraè. bonitas, pues. 

Bäè'xï chháà tä 'yaáà sáàxíì Por eso digo que no sabemos 

Héèmúù ntáàhräë kúmä nïìh Si es probable que nos dan. 

kï'ntäè. 

(Jamieson y Tejeda, 1978:27-29). 

La estructura del paralelismo queda revelada con una claridad especial en las coplas de intercambio de insultos en un albur entre dos hombres otomíes. En el curso del reto y contragolpe del  juego verbal, es frecuente que un participante complete la copla que el otro propone.

OTOMÍ 

Albur de hombres


"Nguu di nts'ahni ri ts'ii "Te suenan los dientes: 

M'atho gi tsa yö giin'we." Comes moscas creo." 

Ha ge nuge e tsaat'yo. Así le tacha al otro de perro.

Dö midi dö döpyae'ö mön'aa, Y luego le contesta al otro 

To'o bi t'eembi rö tsaat'yo. El que se ha llamado perro: 

"W gö tsa'i." "Te muerdo." 

"Tsagi"   "Me muerdes 

Wa drö ndo'yo.  pero no soy hueso." 

"Gö in'ö ri ndo'yo. "Te quiebro el hueso." 

"Wa drö zaedi gi indge mö ndo'yo." "No soy burro a que me quiebras." 

"Go ge'e gi teegö mö ts'aedi."  "Eres tú que me quitas la fuerza." 

"Drö t'abi gö teek'ö ri ts'aedi."  "No soy tu buey." 

"Wa mö ndömfri'i."  "Soy el tuyo y te voy a fregar." 

"Ri ndömfrigi gö mbuu'i." "Me friegas pero no soy fardo de heno." 

"Mbuugi wa drö zafri." "Te lo saco." 

 "Wa gö pun'i." "Sácate la lengua." 

"Pëndgö ri xöne." "La volveremos a meter." 

"Wa gö ko'tsi." "Métete tu comida." 

"Ko'tsö ri nyhuni." "Házmela." 

"Wa gi hohegi." "Te haré hijo." 

"Gö hok'ö n'ari bötsi." "Eres hijo —de puta." 

"Wa rö bötsi'i." "Te lo digo." 

"Wa di shi'i" "Me lo dices, 

 Gi shixhmöbbyaö pe nubyae hindi ne.  Pero no me da la gana."

(Salinas y Bernard, 1978:174). 


Tenemos también otros textos de la región tolteca que reflejan el uso de coplas semánticas paralelas en casi todas las lenguas otomangues. En su conjunto sugieren que el mecanismo era y es la base principal de la expresión formal y poética universal para todos los pueblos de esta agrupación lingüística.

Zapoteco del Valle: Una historia de corte (Radin, 1944:194). 

Serrano (Zapoteco de Ixtlán): Una fábula de casero (Hernández, 1948:1). 

Netzichús (Zapoteco de Villa Alta): Cuento de un vecino (Butler, 1980:281). 

Chatino: Cuento de un campesino (Wardle y Wardle, 1980:255). 

Cuicateco: Cuento de un marido (Davis, 1963:197). 

Tlapaneco: Leyenda de un pueblerino (Schultze-Jena, 1938:114). 

Jonaz: Cuento tramposo de una mujer (Lastra, 1970:115). 

Pame: Cuento de un marido (Gibson, 1966:169-177).

 

mostrarIII. Chichimeca

La tercera región literaria del México indígena se compone de Michoacán, Querétaro, San Luis Potosí, Tamaulipas, y lo demás del territorio nacional hacia el poniente. Comprende pueblos de habla hokán (coahuiteco y yumano) o yutoazteca (náhuatl y afines), con la adición del tarasco, cuya filiación lingüística es desconocida. Muchas de las lenguas de este vasto territorio han desaparecido, las más de las veces sin documentarse ni lingüística ni literariamente. Fue tierra de guerra, y lo que nos queda de sus tradiciones tiene marcado sabor militar, con alguna expresión de otras confrontaciones sociales: tribu contra tribu en Coahuila, pueblo contra pueblo en las corridas de argolla tarahumaras, hasta hombres contra mujeres en cuentos seris y huicholes.

En el período clásico (ca. 400 d.C.) los tarascos se establecieron en Michoacán, y hacia fines del mismo período (ca. 700 d.C.) los nahuas invadieron Tula y los valles centrales de México y Puebla; y llegaron a dominar en diversos grados todo el territorio mexicano y gran parte de Centroamérica durante el período posclásico (1000-1521 d.C.). Los aztecas se jactaron de ser guerreros chichimecas al mismo tiempo que reconocieron a sus contrincantes inmediatos, los otomíes, como combatientes hábiles, y adoptaron su nombre como el de un rango militar, pero los despreciaron por tontos. Gran parte de la historia precolombina de México nos llega en una reinterpretación nahua bastante distorsionada. Pero del militarismo de la época no cabe duda.

Escogemos entonces un canto de guerreros para representar la voz de náhuatl y a la vez la voz del gran chichimeca septentrional.

NÁHUATL

Canto de guerreros


Chimalehcomalacotl momalacachoa Cual nenúfar de viento gira el escudo, 

In teuhti in popoca, Cual humo el polvo sube, 

In mapipitztli ihcahuaca El silbo de las manos repercute 

Tenochtitlan aquí en México 

In Mexico ye nican Tenochtitlan 

 Zan chimalcala Es la casa del escudo 

 Imanca tlachinolcalico Es la casa del combate

 Cuauhpetlatl onoc Aquí está la Orden de las Águilas, 

In ocelopetlatl imanca Es la mansión de la Orden de los Tigres: 

In oncan quimamali yaoyotl Allí rigen la guerra, 

Quipitza in tlachinol Dan el silbo para el combate. 

Aya in ixochiuh Aquí las flores 

Chimalpopocatzin Del Escudo Humeante: 

 Tel ah nelli No en verdad, 

 Tel ah nelli De veras, no en verdad 

 Cehuiz Habrán de cesar, 

 Aic polihuiz. Habrán de extinguirse. 

 Ohuaya. ¡Ohuaya! 

 (Garibay, 1965:2-25).

Se puede reconocer aún el águila azteca en su pariente cora, en un himno a la deidad que para ellos también fue de máxima importancia. Preuss (1912) ofrece un análisis bastante elaborado de la métrica de este canto, pero parece tener más que ver con la música que con la estructura lingüística. El texto manifiesta el mismo paralelismo que los demás ejemplos, aunque no parece ser enteramente en coplas. 

 CORA 

 Canto del sacerdote de águila


Tahapoá kuólreabe En el cielo está el águila; 

Yampu hiaute've Allá se para. 

Ayáa naïmoa tahapoá. Allá en el cielo arriba de nosotros: 

Na vixtikan yan hieséira.   Allá se asoma. 

Na tiraháana ïruchaanaka. Agarra su mundo. 

Sàr aravi ukacha, Un traje gris luce, 

Na ruurikan ukacha, Un traje bello y nublado. 

Na haitire ukacha. Allá está: 

Ye hìsejrè En los altos 

Ayaa naïmoa tahapoá heita. Directamente arriba de nosotros. 

Yapùirí rachúeve teetewan niúnka. Allá espera la palabra del mundo de abajo. 

 (Preuss, 1912:43).

De la Sierra Tarahumara tenemos un texto que relata una de sus famosas corridas de pelota. Se cuenta una competencia entre pueblos con gran concurrencia de entusiasta público y apuestas. En este caso el juego se realiza entre los de arriba y los de abajo, contraste enfatizado por las coplas. 

 TARAHUMARA 

Cuento de jugador


Cha bejosé yúwa chokirári El otro día Juan propuso una corrida 

Échi manuéri rarajípaboriya         A que Manuel corriera con pelota 

Cha bé oméachi jónsa aníripá.  El otro domingo se lo dijo. 

Arí echi josé bachá aníriki Fue José quien habló primero: 

Mápu rarajípabo. "Hagamos corrida de pelota." 

Arí a jinéari échi manuéri. Pues Manuel que de acuerdo. 

Arí échi manuéri waminá ka 'ó Y Manuel venía por acá

 simíripá 

Owímiya si'néami  Invitando a todos 

Arí josé mi ka'yé piréami         Entonces los de allá dijeron: 

jeanéripa. 

Jípi oméachi napawísi mi ka'yé "Juntémonos el domingo arriba de 

  samichí,   Samachic, 

Apéka cho mápu buréma. Y traigan sus apuestas." 

Arí échi manuéri ehi kórigá Luego también Manuel se lo dijo 

aniripá 

Echo'ná ka'o piréami. A los de acá.

Arí napawíri rapáko Pues se juntaron ayer, 

Oméachi. Domingo. 

Pe okuábi napaíri echomi ka 'ó Pero los venidos de acá eran pocos, 

piréami. 

Mi ka'yé pirámi pe wikabé Y los venidos de allá muchos. 

nopawirí 

(Anónimo, 1948:1)

Los seris de Sonora tienen una viva tradición de cuentos de aventuras como el que citamos. En este caso se trata de unos marineros cautivados por unas mujeres gigantes quienes los transforman en gigantes para casarse con ellos. Después de cruzar Baja California, vuelven ricos. 

 SERI 

 Cuento de marinero


Itáixi Los prepararon, 

Itóaatkj Les rasparon 

Iixjoj ra Las plantas de los pies 

Inliixjoj ta'tárooxin Y las plumas de las manos 

Aitk aritáamoma itáalajk.        Terminando cuando escurría sangre. 

Isráp yátooxkoj ak mos ta'tárooxin. También les rasparon las fontanelas. 

Kwár xir apt kóom ixitnoox Luego les untaron con sesos de ballena 

Inxiixjoj ra'itóatjk Las palmas de las manos 

Iixjoj ra Y las plantas de los pies 

Isrápkoj ra tár kwta'nárkai yoke. Y las fontanelas, así dicen. 

Oora'teme ántpimar arimaiyár- Luego después cambiaban de talla 

yatka ititaiyáryat yoke. cada mañana: 

Oora'teme ríkaakáokl tára 'kom Luego después tenían la talla 

ikot kwtaiyáryat yote. de gigantes. 

(Moser, 1963:158-159).

Muy poco queda para documentar el coahuilteco, pero sí tenemos el cuento autobiográfico de un guerrero comecrudo de la vecindad de San Antonio, Texas. Se puede reconocer la pelea constante típica entre las tribus llaneras del norte a la vez que una forma poética característica mexicana. Hasta incluye unas palabras nahuas (nahui, macuilli).

 COMECRUDO

 Cuento guerrero


Miterio ipekiot Reynosa vautisara Demetrio me bautizaron de joven 

en Reynosa 

Ax pehepolam awaitem año 1824. Entré a tirarme el agua en el año 1824. 

Yen mos nahakmem estok Mi padre fue indio pobre, 

Reynosa pakam. Nativo de Reynosa. 

Yen te Tonita paplau, Mi madre Antonita murió 

Kem nawi apaikawai iwatap. Con cuatro mujeres huyendo de los Pintos. 

Pekiot kishax yawuet makuel Tenían hasta cinco niños: 

Mahuel paplau kishax. Todos murieron pequeños. 

20 años ha paite paikiem Veinte años después me llamaron a venir, 

Apaikie nana Selakampom Y peleando con los comanches 

Apakamaule Maté algunos. 

Ikamau apahal Maté algunos 

Matamoros kiekal Cerca de Matamoros. 

Tom ikamau Los maté 

Tom Carrizo pakamaule Porque los comanches 

Selahampom habían matado unos carrizos. 

(Swanton, 1940:105).

Tenemos otros ejemplos de la misma forma poética recogidos en otras partes de la Chichimeca:

Huichol: Mito de creación por un marido (McIntosh, 1949:15).

Tepecano: Cuento tramposo de un guerrero (Mason, 1918).

Tarasco: Oración de un sacerdote (Van Zantwijk y Medina, 1963:162).

Fue precisamente en náhuatl donde primeramente se reconoció la forma típica paralelística de la expresión poética mexicana (Garibay, 1953). Además debemos de notar que la subdivisión territorial que hemos seguido no da idea clara de la importancia del náhuatl como idioma imperial de las épocas tolteca y azteca del posclásico en todo el territorio de México y Centroamérica. No sólo llego a ser en cierta medida una lengua franca, sino que también ejercía una influencia específicamente literaria e ideológica por todas partes. Después de la conquista española, tanto el náhuatl como el maya yucateco y chontal se establecieron como lenguas literarias en sentido pleno, y el náhuatl nos ha legado una tradición escrita aún más amplia que ninguna (véase León-Portilla, 1985).

Los ejemplos que hemos ofrecido documentan que la copla semántica es una forma extendida por toda la República mexicana durante toda su historia escrita. En otro lugar (Edmonson, 1985:1-6) hemos notado que hay un cambio abrupto que se nota cuando pasamos más al norte. El paralelismo sí aparece, por ejemplo, en la poesía pima, apache, comanche o cherokee, pero la copla no. En cambio, aunque hay variaciones en algunos casos, especialmente entre los idiomas chibchas y caribes, la copla sigue siendo la forma básica por toda la América del Sur. Es una forma que abre la ventana hacia un mundo nuevo y una literatura, ya humilde, ya gloriosa, del pasado y del presente mexicanos, que merece conocerse mejor.

 

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Estética
Las coplas indígenas de México

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